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domingo, 3 de febrero de 2019

Novedades: ¡Hurra! ¡Tenemos nuestra propia Wiki! (o algo así por el estilo)





Pues eso, cree una wiki para este proyecto para subir los trabajos ya creados y dar mas facilidades a los posibles interesados en participar de este universo compartido para que escriban sus propias colaboraciones, lo cree en la dirección http://es.universo-de-fantasia-ihbn.wikia.com mientras me familiarizaba con el formato para crear paginas y todo eso, pero ahora resulta que hay una gran mudanza de wikia a una dirección totalmente nueva, de modo que no puedo crear nuevas paginas y tampoco otros posibles y futuros miembros.

Un pequeño aviso para que tengan paciencia,  por mientras voy a seguir actualizando este blog.

¡Saludos!

domingo, 16 de diciembre de 2018

sábado, 17 de noviembre de 2018

Extracto de "Más allá del velo", por el astrólogo y alquimista Enkjer Dyntrágora

I: Los Cuatro Anillos del Balance


 Atrunin y Dramuk, los soles gemelos



Ibhn, en toda su impecable majestuosidad, danza permanentemente ante la corte celestial de los astros gemelos, los creadores de vida, los infinitos Atrunin y Dramuk, en un vals imperecedero que nos trae la luz y la prosperidad cada día. Las viejas leyendas nos cuentan que, cuando el vacío reinaba y los Ancestros Primordiales iniciaron la eterna canción, crearon primero a Atrunin, consagración del Orden, para que fuera el eje de éste; el punto de calma en el corazón del patrón. Sin embargo Atrunin se sentía solo en su sagrada tarea, por lo que creó para sí un vástago de su propia estirpe, un hermano gemelo, al cual llamó Dramuk, el motor del tiempo. Una vez encontrado un equilibrio, los Antiguos continuaron con su tarea.

Cuatro anillos concéntricos rodeaban a los gemelos, y en cada uno de ellos, un Antiguo comenzó a trabajar encalmando al Caos. De este proceso celestial, surgieron cuatro mundos, colmados de complejidad y poder, cada uno semejante pero a la vez tan distinto de los demás. Fueron nombrados según la predominancia de los elementos en cada uno.

K'zet, el más cercano a los gemelos, fuego iracundo, la brújula entre el mar entrópico; su luz, un reflejo de sus padres Atrunin y Dramuk, esencial para la creación de la dirección y la orientación. Aún hoy, las rutas de comercio que los varios imperios y conglomerados emprenden en el mar son en gran parte guiados por K'zet, a menudo también llamado "el Ojo de la Luz Interior", relacionado también con la voluntad, la fe, el deseo de cambios. Los alquimistas, psíquicos y seguidores del Culto de Nerhkal consideran a K'zet un astro sagrado en la bóveda celestial.



Conjunción de K'zet y Ur-grah en el cielo crepuscular de Ihbn 


Ur-grah, energía concentrada, el segundo más cercano, tormenta no viva ni muerta, representación de la guerra eterna, pero también del honor y la resistencia. Un planeta vinculado también a la transgresión, pues su órbita está totalmente inclinada respecto a las demás. Se le denomina "Escudo de Vúndr", pues su forma angulosa le hace parecer mucho al tallado que hay sobre las Planicies Estacadas, donde se cree yace Vúndr, Titán de la disciplina y las artes marciales. A menudo, cuando K'zet y Ur-grah conforman un eclipse, se dice que su poder concentrado mejora considerablemente la calidad en las forjas, creando armas y armaduras más fiables y eficientes. Una pequeña orbe llamada Xun, gira alrededor de Ur-grah, siendo visible cuando ésta pasa frente a los gemelos.

Luego está Ihbn, el tercero, portador de vida y fertilidad, siendo el agua su elemento predominante. Sin embargo, como cuentan las primeras leyendas, aquí es donde el Orden consiguió dominar sobre el paciente Caos con mejores resultados. Mucho se ha hablado ya de los Titanes, descendientes del Orden, quienes deshicieron y rehicieron una y otra vez el flujo de energía del planeta hasta que éste consiguió estabilidad y control. Es por los Titanes que heredamos, en parte, control sobre este orden, pudiendo realizar actos prodigios de magia, voluntad y control de los elementos de la realidad. Ante él, se suspenden tres orbes, llamadas Briminur, Skhail y Ormdun.

Briminur trae el equilibrio de las aguas, al estar más cerca de Ihbn, y su brillo nocturno puede ser tan imponente que oculta a sus hermanas. Skhail es un lienzo que, cada cierto tiempo, cambia sus colores y relieves, como si un artista creara y deshiciera una obra de arte constantemente. Ormdun, el Guardián Exterior, es un inmensa roca esférica, casi de la mitad del tamaño de Ihbn, la más lejana de sus lunas. Es la que atrae para sí los impactos de los fragmentos de Hazhar, Error de la Creación, la esfera que estaba en el lugar de Ihbn antes que su equilibrio se rompiera y el Caos consiguiera ganarle al Orden.

Por último, Thenral, el cuarto, aire dominante, le hace un planeta mayormente gaseoso. Es llamado Cenagal de los Perdidos, pues todo cuerpo celeste que pasa a través de él se ve alterado completamente. Se desconoce lo que hay tras su velo de colores verdes y azules, pero los E'rihad cuentan que emite cierta forma de luz que incide sobre la superficie de Ihbn y permite un mayor crecimiento de formas de vida plantáceas. Se le asocia con Lynmej, un sector en el sur de Måndregul donde hay un zigurat que, si pudiera mirarse desde arriba, sus almenas se distribuyen como las semillas de un girasol. Algunos creen que ahí duerme un Titán, otros, que en el centro del colosal laberinto yace una entrada a un lugar desconocido. Ninguna expedición ha regresado al adentrarse ahí. (Para mayores referencias, consulte el Capítulo 13 de "La Magna Diversidad").

Estos cuatro planetas delimitaron la región del balance, un punto donde el Orden se mantiene estable y fluido, sin degenerar a un punto de estoicismo inquebrantable que impida la evolución del cosmos. Más allá de Thenral, yacen otros orbes, pero serán comentados en una sección posterior.



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Comentario del Autor: He aquí un cambio de fase. En lugar de profundizar en alguna facción, he decidido mirar a los cielos. El "sistema solar" en este universo es un sistema binario (dos soles que orbitan entre sí) y una cantidad indeterminada de planetas (hasta ahora, 4, pero pueden haber más). Dichos planetas tienen algo que los caracteriza, y tienen cierta influencia sobre algunos sortilegios (a saber, magia cúpica, poder psíquico, alquimia). La alquimia iba entrelazada con la astrología en tiempos antiguos, así que, en este universo compartido, la imagino de igual forma. La alquimia en Ihbn es una forma de "magia" pero más racional (ahondaré en ella después).




Hay algunas referencias al panteón mesopotámico en este apartado, empezando por el nombre del autor, Enkjer, referencia a Enki, y algunos de los nombres de los astros, así como sus roles. El Caos y el Orden son dos facetas comunes en las leyendas de la creación, y aquí son dos "fuerzas fundamentales" que tratan de sobreponerse la una a la otra. La región del sistema delimitado por estos cuatro planetas es el "Anillo del Balance", donde el Orden prevalece.




En estos planetas o en sus lunas podría haber vida, puesto que la vida es una manifestación de materia y energía trayendo Orden alrededor del Caos. Aún no sé si ahondar en ese asunto, pero el marco que he creado hace plausible que pudieran existir otras formas de vida. De hecho, una de las tantas posibilidades del Zigurat de Lynmej es que sea una puerta ancestral hacia otro planeta (ya explicaré esta región en un futuro).




Una nota importante: El Orden no es bueno, ni el Caos malo. Son analogías de dos estados opuestos, nada más. De hecho, demasiado Orden degenera a esclavización, dominación completa y regímenes dictatoriales (como lo que está comenzando a pasar en Fédregahl en menor grado). Exceso de Caos lleva a anarquía, desorden y pérdida de sentido, o a una distorsión del Orden original (como lo que le pasó a los Shariitas).


Autor Original Heimdal, de Fantasitura

sábado, 26 de mayo de 2018

Capítulo 3: Sobre cimientos de cristal: El Imperio Humano de Fédregahl

Extracto de "La Magna Diversidad", del historiador e inventor Dagobertus Skallafade

 Desde la observación exterior, el Imperio Humano de Fédregahl (cuyo nombre significa "Fervor de Hierro", en el lenguaje kalevalés, oficial en el imperio), es una gran extensión de tierra rodeada por enormes muros, cuya arquitectura ostentosa y variopinta le hacen justicia a la imagen del dominio humano sobre las regiones ecuatoriales de Måndregul, donde también se encuentran los E'rihad, la Diáspora Tolfek, y sobre unos kilómetros, la mítica Ciudad Flotante. Måndregul ha visto en su historia grandes reinos, protectorados e imperios, pero ninguno tan opulento como Fédregahl, considerado por muchos comerciantes como un paraíso mercante.

Al adentrarse pasados sus gruesos muros, los cuales han aguantado casi dos mil años de asedios e incursiones de Shariitas, Oleadas de Ghàam, ataques de Exiliados, incursiones de Noctilucentes e incluso las Segunda y Tercera Guerra de los Nagashyr, uno puede entender por qué esta ciudad se ve tan poderosa, poblada y activa. En el imperio de Fédregahl se encuentran gran parte de las escuelas de magia de Måndregul, aquí es donde se llevan a cabo la mayor parte de las actividades comerciales, y en sí es una de las grandes potencias militares y económicas en toda Ihbn.
 

Dividido en varios distritos, los tres más grandes e importantes son Ólgevar, la bolsa de oro, distrito comercial; Gurnaam, distrito administrativo, donde se encuentra tanto el monasterio principal y las espiras gubernamentales del Consejo; Soknir, el distrito residencial más grande, donde se encuentra el 2° regimiento de coraceros del imperio, el Muro Cambiante de Ghûznit, el titán del pensamiento lateral, junto con varias academias, y la torre de los cetreros, donde se entrena a los grifos para su uso en logística y también para despliegue aéreo en combate.






Desde sus inicios, fue una ciudad excelentemente ubicada. Abarcando tanto dos monolitos a los Titanes, Dréq-Mir y Ghûznit, el primero representando la fuerza de voluntad y la resiliencia, el segundo, al pensamiento lateral, ha permitido desarrollar a los habitantes kalevalianos (también llamados fedregalianos, aunque este último es poco usado) habilidades de supervivencia y prosperidad en contra de todas las dificultades que han tenido durante sus ya dos mil años de existencia. Aguantaron contra la Plaga de los Desgarradores, una enfermedad proveniente desde la Grieta de Sjurnemar, que se cree es un punto de interconexión entre el mundo natural y el espiritual; también resistieron los Catorce Días Pantanescos, un intento de cierta cábala de Exiliados de irrumpir en el mundo material, e incontables guerras contra varias otras facciones.

Sin embargo, pese a la solidez aparente de sus muros, sus imponentes edificios, y sus disciplinados ejércitos, en el interior se gesta una serie de conflictos internos. La cabeza del mando, el Emperador Fírleth Janus, junto a su Consejo, lentamente parecen perder su poderosa influencia producto de tres eventos actuales:

Asimilación de la población por cultos Shariitas: Alrededor de la zona septentrional de Fédregahl, se ubican cinco puertas Ewliedanas, donde cada cierto tiempo emergen Alastores Shariitas que normalmente saquean las caravanas y, de alguna forma, secuestran o atraen a los ciudadanos periféricos del imperio, para ser "reclutados" en Shariiur. A raíz de esto, la Alta Esfera de Fédregahl ha impuesto políticas restrictivas que han causado paranoia y han cambiado la visión de los ciudadanos a su imperio, desde uno de prosperidad a uno de cadenas e imposición. Han habido grupos entre los habitantes kalevalenses que se han incluso entregado voluntariamente a los Shariitas, producto de las cada vez más severas legislaciones que afectan a los habitantes. Cualquiera que sea sorprendido teniendo contacto con Shariitas o practicando magia Ewliedana es severamente linchado y torturado en la Plaza de los Amaneceres, un lugar de alta concurrencia civil.



Los muros de Fédregahl han soportado toda clase de invasiones, y nunca han caido... aun.


4° Guerra contra los Nagashyr: Los Nagashyr es como se les denomina a las especies anfibias que habitan el mar occidental de Måndregul, quienes recientemente están "evolucionando" para conseguir asentamientos en tierra. Hace unos trescientos años, esta facción comenzó a sufrir cambios fisiológicos que les permitieron sobrevivir fuera del agua, donde ya poseen dos colonias desde las que buscan crear una cabeza de playa para avanzar sobre Måndregul. Ya hay registros de conflictos contra los Tolfek y contra los Shariitas, aunque estos últimos parecen dejar de atacarles para concentrar su esfuerzo de incursión en Fédregahl. A pesar del gran poderío militar de Fédregahl, los Nagashyr tienden a luchar de formas indirectas, especialmente en tácticas de choque y terror, guerras químicas y de atrición*. Son un enemigo que se mimetiza con su ambiente, y ataca en emboscadas o haciendo sabotaje, a diferencia de los Ghàam, por ejemplo, a los cuales se les puede enfrentar a punta de espada. Esta guerra está ocasionando un inmenso esfuerzo económico y humanitario para el imperio: en veinte años se han perdido a casi medio millón de hombres, y casi no se ha conseguido que los Nagashyr retrocedan.




Las valientes legiones de Fédregahl son las que han mantenido al imperio en pie.


Plaga de la Heterodoxia: Poco tiempo antes de la invasión Nagashyr, una cábala de hechiceros, junto a dos eruditos de la Hermandad Psíquica de Lumenac, intentaron realizar un experimento controlado para descubrir el patrón seguido por Nerhkal, apodado el Todo en la Nada, sobre sus daones sigilitas, en un intento de dilucidad su posición, acciones y si es posible contenerlo o revertir su situación. Dicho procedimiento resultó mal, y creó una descarga psíquica en una gran cantidad de ciudadanos kalevalenses. Esta "enfermedad" se caracteriza por otorgarles a los que la sufren una fuerte discordia contra el statu quo, generalmente tomando posiciones radicales y manifestándose en contra de casi cualquier ley o acción llevada a cabo por las altas esferas. Dicha enfermedad también les otorga una inmensa capacidad de convicción, haciendo que puedan volver a otros a sus posturas radicales. Esta llamada "plaga de la Heterodoxia" ha resultado ser un problema difícil de controlar para el Imperio, ya que, indirectamente, está generando problemas de variada índole, como aumento en la tasa de deserción militar, desobediencia civil, aumento de la población penal, la coacción a crear leyes más severas para controlar  la población, la disminución de la productividad, entre otras cosas.

De esta manera, pese a lo fuerte e imponente que pueda vislumbrarse este gran imperio, desde dentro sufre un cáncer que parece no ser erradicado. Solo el tiempo dirá si Fédregahl y sus kalevalenses resistirán bajo la mirada de sus Titanes, o si serán otro capítulo que pronto encontrará un amargo final a raíz de tres puntas de lanza.

*Los Nagashyr empujan a la soldadesca de Fédregahl a hacer cosas que les causen un gran peso moral. Por ejemplo, emboscar desde el centro de una formación, de tal forma que se atraviesen entre los soldados y dando la posibilidad de que, entre el fragor de la batalla, un soldado kalevaliano ataque a otro en el fuego cruzado. Otra manifestación de ello es romper las líneas de suministros del imperio, obligando a los soldados en la lucha decidir quienes sobreviven a las hambrunas y quienes se sacrifican. Los soldados kalevalianos tienen muy en consideración el tema fraternal, y el cuidar de sus compañeros por sobre lo demás, por lo que obligarles a vulnerar ese dogma tiende a desmoralizarlos. Estas tácticas Nagashyr son únicas a la 4° Guerra, pues esta especie ha aprendido bastante de su enemigo para saber dónde golpear.



Comentario del Autor: Fédregahl es lo que denomino un imperio poderoso y resistente, pero que se ha visto afectado por vulnerabilidades muy puntuales. No creo que existan los imperios indemnes, el mundo cambia, el tiempo avanza, y en esos momentos es cuando incluso los reinos más grandes deben ser puestos a prueba. Fédregahl está siendo sometido a esta serie de eventos que decidirán su futuro en la existencia.

Aporte de Heimdal, de Fantasitura.

martes, 8 de mayo de 2018

Sobre el Culto a los Angeles


Culto a los angeles

En el mundo de Ihbn los ángeles han sido olvidados en gran parte, o si son recordados se les considera un mito, o si se les considera reales se piensa que ya no intervienen en los asuntos de las razas mortales, y sin embargo todavía hay quienes les rinden adoracion y respeto.

Es el llamado Culto a los ángeles, donde la mayoría de sus seguidores son humanos, aunque también hay algunos tolfek, y corren rumores de qué hay minotauros adoradores de Abbadón el Destructor. Gracias a Fabius el Profano, erudito de Kapparis, estudioso de sectas y religiones extrañas, conocemos lo suficiente sobre este peculiar culto y sus variaciones. Este culto no es una religión unificada, sino que está dividida en dos facciones, los seguidores de Los Eternos, y los que adoran a Los Caídos, y a la vez cada ángel tiene sus propios sectarios y su propio conjunto de rituales.

Los cultistas de Miguel el Herrero, por ejemplo, fabrican armas y armaduras como forma de agradarlo, su símbolo es el martillo y el yunque y consideran que, así como ellos dan forma al metal en la forja, así los ángeles dieron forma al mundo de Ihbn (para un verdadero seguidor de los Eternos, los titanes son irrelevantes). Sus armas y armaduras están grabadas profusamente con símbolos angélicos, a los que les atribuyen propiedades mágicas, potenciando la dureza del metal o un filo más agudo y eterno, una forma de herrería arcana.

Por su parte los cultistas de Ariel el Devoto practican el don de la profecía, para ello suben a lo alto de las montañas y permanecen allí a la intemperie durante días enteros sin dormir, buscando que se les revele el futuro. Otros observan las estrellas, buscando símbolos ocultos en la estructura de las constelaciones.


Antiguo texto escrito en el alfabeto de los ángeles, la grotesca figura del centro es al parecer Abbadón el Destructor.

Los seguidores de Macabel el Puro predican la no violencia y el amor incondicional a todo ser vivo, no comen carne, no usan productos hechos de animales (su ropa está hecha solo de algodón u otro tejido vegetal) e incluso llegan a filtrar el agua que beben y a llevar un velo sobre la boca para evitar que por accidente lleguen a tragar algún animalito. Los hermanos pacíficos son predicadores errantes que vagan por el mundo con su bastón y su voz por toda posesión, mendigando y predicando la paz y el amor, no importando si son escuchados o no.

Se dice que el fundador de esta secta fue un shariita llamado Bhergumol, quien tras el Cisma de Nankar, horrorizado ante tanta violencia y derramamiento de sangre, renunció a la mezcla de magia y tecnología que conformaba la cultura shariita y se negó a seguir al resto de su raza al exilio, prefiriendo vagar por el mundo para enseñar su mensaje sobre las bondades de la paz y el vegetarianismo.

Tal mensaje no siempre fue bien recibido, en especial en los tiempos del rey Zagandar el Belicoso, aquel cuyo reinado nunca tuvo un momento de paz. Pero la crueldad de este rey y su irónica muerte es tema de otra historia y otro pergamino.


                                              Estatuilla de Joel el Sanguinario. 

Los adoradores de Los Caídos son igualmente interesantes, y los más comunes son los seguidores de Joel el Sanguinario, la antítesis del culto a Macabel. A este ángel  se le considera el creador de la violencia y sus Hijos del tercer Caído rinden culto a la guerra y a las matanzas. No practican ritual alguno, salvo dedicarse a la guerra y tatuarse en la piel el símbolo Ekhuif, que en la escritura de los ángeles representa muchas cosas: sangre, puñal, vigilancia, el acto mismo de agredir, etc.
Suelen emplearse como mercenarios y en batalla son temibles por su fanatismo demostrado en su falta de temor a la muerte y en su decisión de llevar la muerte a otros.

Un camino más agradable es el de los seguidores de Seraquiel el Pecador, ellos se dedican a la prostitución sagrada, hombres, mujeres y diversos estados intermedios, llamados a menudo el tercer o incluso el cuarto sexo. También son famosos por sus ritos que consisten en bulliciosas fiestas donde se cometen toda clase de excesos en el comer y el beber, y que terminan en orgias multitudinarias donde no hay barreras de edad ni de parentesco. Se dice que en ocasiones el propio Seraquiel se aparece en aquellos apareamientos masivos tomando la forma, según la preferencia de los participantes, de un hombre hermoso, de una mujer voluptuosa o de una criatura hermafrodita perturbadoramente atractiva.

Pero los más extraños de todos son los cultistas de Ezequiel el Olvidado. Ellos no tienen ritual alguno, no predican su fe, ellos se visten con túnicas oscuras con capuchas oscuras, y llevan un velo oscuro sobre su rostro que difumina sus rasgos. Y solo caminan, solo vagan por el mundo sin hablar con nadie, ciegos y sordos, sin que nadie los vea comer o beber. Ellos buscan anular su individualidad, desaparecer como personas.



Aporte de Haradrim, de Fantasitura

jueves, 19 de abril de 2018

Descripción de los Angeles



Los ángeles no son puramente provenientes de los elementos típicos, si no que representan sentimientos o emociones más puras y sutiles que se desprenden/destilan de la esencia de los elementos (así de superiores y perfectos son, jajaja). Por ejemplo, Joel viene del fuego, y el fuego causa destrucción y la destrucción lleva a la sangre, por lo que se le llama Joel el Sanguinario. Son un residuo/despojo corpóreo de la magia y se nutren de los restos mágicos que quedan tras los hechizos. Son perfectos e imperfectos al mismo tiempo: extraños y singulares seres llevados al extremo por la caprichosa magia.

Creen ciegamente en el destino y detestan el azar.

Su raza se compone solamente de 11 miembros (por suerte para las demás razas) y uno de ellos está desaparecido. Son seres solitarios que no se dejan ver con facilidad y que habitan en los cielos. No viven cerca de otros seres (incluso les cuesta encontrarse entre ellos, pero su destino hace inevitable cruzarse entre ellos debido a su mismo origen). Pocos humanos han visto alguno (y menos a un grupo junto) y creen que son seres mitológicos. Su manera de ser, de pensar y de actuar es demasiado compleja para el resto de seres mundanos que no son capaces de seguir sus razonamientos y motivaciones. Creen que cada uno de ellos vive por alguna razón, no como el resto de seres cuya existencia es insignificante. No participan en cosas tan banales como guerras territoriales o de poder y no suelen participar en los asuntos de otras razas ni intervenir si no es para beneficio propio, y además no se puede influir sobre ellos/comprar/engañar. Se dice que son inmortales y que solo la magia puede debilitarles, pues su alma imperecedera se reencarnará en un nuevo cuerpo si éste es destruido. Son seres místicos, y por supuesto, todos son bellos y aterradores al mismo tiempo. Los ángeles dominan los cielos, mientras que los titanes las profundidades de la tierra.

¿Cómo pudieron unos seres tan minúsculos acelerar la caída de los titanes? ¿Hasta dónde alcanza su poder? Los ángeles no fueron una creación voluntaria de los Ancianos (no como los Titanes, a los que ellos ven como esclavos de los Ancestros), y escapan a sus designios, simplemente nacieron de la magia que ellos usaban. Algunos de ellos (los caídos) no están de acuerdo con el orden establecido y su último enemigo son los mismísimos Ancestros. Tanto los Ángeles caídos como los eternos coinciden en una cosa, detestan a los Titanes. No tienen sentido de raza, son individualistas y maquinan entre sí pues cada uno tiene sus propios objetivos que pueden entrar en conflicto con los de otros. Son capaces de aparecerse en los sueños de un mago para manipularlo, pero no pueden alterar los sueños de los no magos porque son demasiado insignificantes. Ni tienen sexo ni se reproducen. Obviamente saben usar la magia, pero es una magia distinta de la de los magos, como si fuese innata a ellos mismos y no aprendida. No necesitan alimentarse, no se cansan, no envejecen y no tienen necesidades vitales.



Aporte de Verde, de Fantasitura

martes, 3 de abril de 2018

Sobre los Angeles, parte II







"Título del ensayo: Traducción e interpretación de los manuscritos conocidos popularmente como 'profanos' a la lengua común.

Autor: Jahevé, erudito de la gran biblioteca.


Introducción: Tras años de búsquedas interminables recorriendo el mundo, nuestros aventureros han sido capaces, tras escalar altas montañas, recorrer bastos desiertos y cruzar tortuosos mares; de reunir en la gran biblioteca todos los manuscritos originales de los denominados por la tradición popular como 'manuscritos profanos' pero que en realidad deben su existencia al sabio Yemal quien les dio el título original de 'pergaminos del cielo'. ¿A qué se debió su denominación popular de 'profanos', que nos indica que su función no es la de guiarnos hacia fines sagrados? ¿Por qué los distintos pergaminos que forman la obra magna de Yemal fueron deliberadamente separados y escondidos en distintas ubicaciones del mundo? ¿Por qué Yemal utilizó algo tan valioso como el pergamino mágico para relatar la historia de unos seres que son considerados un mito? La respuesta a todas estas preguntas puede encontrase de forma intrínseca en las mismas palabras que componen la obra. Ahora conocemos la verdad.

Cuerpo: Los ángeles son seres místicos de naturaleza mágica voluble que se caracterizan por ser de una belleza y perfección inusitada para el ojo humano. Aunque poseen una figura antropomórfica destacan en su espalda dos grandes alas que les permiten surcar los cielos a voluntad. Su presencia es más cercana a lo divino que a lo mundano, y es por eso que nos es tan difícil creer en su existencia. Aunque disponen de un cuerpo físico y material que les sirve para recorrer el mundo, su alma fue moldeada a partir de la esencia mágica, y a causa de ello se dice que son inmortales, ya que no pueden morir igual que la magia no puede desaparecer[…]

Se conoce la existencia de 11 Ángeles distribuidos en 3 grupos a los que Yemal nombra:

Los Eternos:
Conocidos de este modo por aceptar el mundo creado por los Ancestros e intentar salvarlo de la destrucción.

- Gabriel el Divino: También denominado el Magnífico. Porta una trompeta que indica su llegada para espantar a la oscuridad. Archienemigo de Abbadón. Su existencia proviene de la luz.

- Macabel el Puro: Aquél que sana. Proviene de la vida y la naturaleza.

- Raguel el Justo: Imparcial y armonioso. Proviene del agua.

- Miguel el Protector: También denominado el Herrero. Se cree que la mayoría de los artefactos mágicos de gran poder fueron creados por él y regalados a sus hermanos para que vencieran en la guerra contra los Titanes. Proviene del metal.

- Ariel el Devoto: También denominado el Santo o el Profético. El vigilante de las estrellas. Proviene del aire.

Los Caídos:
Conocidos de este modo por no aceptar el mundo creado por los Ancestros e intentar cambiarlo o destruirlo.

- Abbadón el destructor: Ángel de Muerte o Perdición. Aquél que trae la plaga y las calamidades. Archienemigo de Gabriel. Se conjetura que Abbadón no es su verdadero nombre ya que no comparte raíz semántica con el resto de nombres de los ángeles, pero que se autodenomina así para infundir terror. Proviene de la oscuridad.

- Joel el Sanguinario: La tradición dice que fue él quien enseñó a los hombres la creación de armas y el arte de la guerra, trayendo un desequilibrio entre los hombres. Proviene del fuego.

- Seraquiel el Pecador: Se une a los hombres como un súcubo, engendrando hijos. Puede adoptar el aspecto de una mujer muy hermosa, a veces alada. Proviene del rayo.

- Azazel el Corruptor: También denominado el Traidor. Proviene del elemento tierra.

- Remiel el Maldito: También conocido como el Oscuro. Aquél que captura almas y que odia la luz. Puede adoptar la apariencia de un monstruo. Proviene de la transformación.

El Desaparecido:
- Ezequiel el Olvidado: Se cree que desapareció de la existencia. Se desconoce de qué elemento proviene.
[…]

Si nos fijamos bien, igual que ocurre con la magia, al parecer existe cierto equilibrio entre las sinergias de estos seres. Las columnas crean una afinidad (Eternos y Caídos), mientras que las filas indican una contraposición:


Santo <----> Pecador
Justo <----> Engaño
Puro <----> Maldito
Magnífico <----> Destructor
Protector <----> Sanguinario
 
 
Aporte de Verde, de Fantasitura                                                                                                               

viernes, 16 de marzo de 2018

Sobre la leyenda de los Ángeles






La Leyenda:

Origen: Es difícil conjeturar cómo y cuando fueron creados exactamente los Ángeles, pero se sabe que al contrario que los Titanes, su creación no fue premeditada por los Ancestrales. Se cree que su creación proviene de la misma magia, pues su relación con la magia, aunque no es directa, sí es primordial. Yemal especula con la hipótesis de que los Ángeles nacieron de forma irremediable al introducir los Ancestros la magia en el mundo, y que se nutren de una reminiscencia que deja la magia en el mundo al ser invocada. Seguramente esta teoría es una desviación de otra teoría que Yemal introduce en la obra (aunque indicando que no es idea suya): la de que el alma de los ángeles es inmortal pues la magia es eterna y que si se destruye sus cuerpos materiales simplemente se reencarnarán en otros cuerpos (que para ellos no son más que carcasas). La idea sería semejante a la correlación que establece un ser humano con su vivienda u hogar creado artificialmente, que siempre podrá ser reconstruido tras un accidente. […]

Guerra contra los titanes:
Los Ángeles ya habitaban el mundo en los tiempos remotos en que los Titanes lo estaban moldeando. Fuentes muy antiguas de la tradición oral aseguran que estas dos razas de semidioses de la creación entraron en conflicto y provocaron una guerra mientras los Ancestros estaban ocupados en otros asuntos. La causa del conflicto pudo ser las diferencias tan marcadas entre dos razas muy distintas, aunque las canciones populares indican en sus letras poéticas que los Ángeles intervinieron para evitar que los Titanes causasen estragos sobre las civilizaciones que empezaban a emerger por el mundo. Lo que sí se sabe es que los Ángeles lucharon unidos como uno solo y así fueron capaces de plantar cara a los Titanes, dando pie a batallas titánicas que devastaron mares y cordilleras y que dejaron huellas palpables en la geografía de nuestro mundo. Cuando los Ancestros se dieron cuenta de que el preciado mundo que habían creado estaba en peligro detuvieron a los Titanes y cesó la guerra. Los Ancestros en persona se reunieron con los Ángeles para firmar un acuerdo de paz milenario. Los Ángeles exigieron la rendición de los Titanes y que éstos fueran enterrados bajo tierra a gran profundidad para que no pudieran volver a intervenir en los asuntos del mundo. Los Ancestrales accedieron a la propuesta, pero pidieron a cambio el siguiente pacto: los Ángeles patrullarían los cielos, y si alguna vez un peligro venido del exterior amenazase el planeta, ellos lo defenderían.

Ezequiel el olvidado:
Hay pocas fuentes que detallen la presunta muerte o encarcelamiento de Ezequiel, pero se cree que los otros diez Ángeles se volvieron contra él. ¿Pudo ser que le atacasen porque Ezequiel rompía el equilibrio mencionado anteriormente? Yemal apunta a que una posible causa pudo ser la envidia, pero carece de una fuente que corrobore sus insinuaciones.

Veneración: Al ocultarse los Titanes y crecer las primeras civilizaciones, aquellos primeros individuos empezaron a venerar a los Ángeles como a Dioses (tal y como más tarde llegaría a hacerse con los Ancestros). Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que los Ángeles no solían contestar a sus rezos y plegarias y que apenas nunca se dejaban ver, por lo que los incrédulos empezaron a dudar de su existencia y los convirtieron en mito. Estoy convencido de que los pergaminos de Yemal fueron escritos en estas época para que las historias de los Ángeles no cayeran en el olvido, y que por tanto los hechos descritos anteriormente son poco fiables y rellenados por enormes cantidades de fantasía.

División:
Al cesar paulatinamente la veneración a los Ángeles, ocurrieron hechos posteriores o simultáneos a los pergaminos de Yemal que no fueron escritos en ningún manuscrito (o quizá sí existen, pero aun no han sido hallados). Es por ello que Yemal nos indica su división dicotómica entre Ángeles caídos y eternos según si están de acuerdo o no con el planeta que crearon los Ancestros, pero no se nos habla de qué creó esta división. […]

Conclusión:
Aunque a día de hoy se les considera una leyenda y ya nadie cree en ellos, y de que se trata de locos o mentirosos a aquellos individuos que dicen haberlos visto sobrevolando los cielos sería una insensatez no tenerlos en cuenta. Me temo que los Ángeles sí han influido en nuestra historia antigua, y puede que incluso están influyendo en el presente desde un segundo plano sin que nos demos cuenta de ello.

Firmado: Jahevé


 Aporte de Verde, de Fantasitura.

lunes, 5 de febrero de 2018

Sorrgalk, el gran anillo de lava


Por Videk Rzempiyalew, erudito y cartógrafo belario

A varios cientos kilómetros al sur de Måndregul, donde la vista desde el Gran Astillero Fulkenlag, en el Imperio de Fédregahl, es retratada en varios cuadros y postales en todo el continente, se encuentra una isla desde la que nadie puede salir, ni nadie puede entrar.

Aunque parezca obvio que esto pudiera tratarse de un enclave exuberante de piratas, cierta imposición gubernamental o cierto monstruo de las profundidades impidiendo el paso, no son el caso. Aquello que ha aislado a Sorrgalk del resto de Ihbn tiene una razón mucho más esotérica.

Sorrgalk es una isla donde el fuego reina completamente. Una gran isla volcánica, desde donde se escupen incesantes lenguas de lava que cubren toda la frontera como un anillo que repele al mar alrededor, en espectaculares ondas que contrarrestan a las corrientes marinas y conforman una aureola irregular que actúa como una barrera natural de kilómetros de espesor. Los barcos que encallan ante esta barrera son inmediatamente incinerados por las altas temperaturas, tanto de la lava como del aire alrededor, vaporizando velas, combustionando cascos y derritiendo carne de los huesos.



Los grifos y demás aves de transporte se ven desorientados al atravesar el anillo desde el aire; devolviéndose instantáneamente o descontrolándose en medio del vuelo, a menudo cayendo sobre la lava ardiente, donde les espera una muerte instantánea.

La gran cantidad de volcanes en esta región es inusual, y no solo por su cantidad, sino también por su gigantesco tamaño. Sûrte, ubicado en las planicies del sur, alcanza una altura de casi tres kilómetros de alto y cinco de largo, y contribuye a generar gran parte de los lagos de fuego que recorren como venas escaldadas por la isla, para posteriormente desembocar en la costa, alimentando al eterno anillo de fuego.

Es fácil suponer que una región así luce como un montón de planicies estériles y desecadas, o como un paisaje infernal digo de pesadilla. Lo cierto es que pese al inmenso calor y llamas que gobiernan Sorrgalk, es un lugar donde abundan curiosas formas de vida. El constante flujo de lava fertiliza la tierra, y aunque los árboles son quemados constantemente en gloriosos incendios, hay variadas formas de flores y arbustos que han desarrollado resistencias naturales a las implacables presiones y temperaturas de la zona. Incluso es posible encontrar un sinnúmero de especies nativas únicas a Sorrgalk, como cocodrilos estacados, tortugas cornudas y manglares de plantas humanoides depredadoras que podrían devorar a un hombre en cuestión de segundos.

Sin embargo, la mayor curiosidad la suponen extrañas formas de vida inteligente que a primera vista podrían parecer golems, pero una mirada más detallada, con ayuda de grandes catalejos desde embarcaciones exploradoras, revela que estas figuras son más bien semejantes a árboles otoñales vagamente humanoides, de corteza ferrosa y prodigiosa fuerza, que hacen de su hogar un gran asentamiento de roca oscura, obsidiana y extrañas amalgamas metálicas, apodada Sinmäranen, corazón ígneo de Sorrgalk.



Las observaciones que se tienen de estas formas de vida han cambiado drásticamente en solo 150 años: la primera vez que se les vio, durante el descubrimiento de la isla, no eran más que figuras leñosas buscando sobrevivir en cavernas naturales ante el implacable fuego alrededor. En un corto período de tiempo, ya dominaban el manejo del hierro y explotaban yacimientos naturales de éste y otros minerales para su uso. Se desconoce si su nuevo aspecto es producto de evolución natural o es cierta suerte de armadura cubriendo su anatomía, pero claramente son una raza inteligente que ha sabido aprovechar muy bien los recursos a su alrededor. No parecen emplear pólvora y tampoco se ve que conozcan de alquimia, pero son maestros de la manipulación del fuego y emplean herramientas que aprovechan el vapor generado por metales cobrizos desde donde pueden impulsar objetos a grandes distancias. Desde largos tubos paralelos, similares a los órganos de las iglesias de Fédregahl, lanzan enormes saetas con un ruido sordo, eyectadas tan fuertemente como una bola en un cañón. Con ellas, suelen cazar especies voladoras de las colinas donde la lava no llega, y alimentarse.
Ya que lo poco que se conoce de ellos solo es a través de observaciones distantes, no se sabe si son hostiles o si conocen más allá de su isla, puesto que parecen evitar a toda costa acercarse al anillo de lava que les rodea. Tampoco se les conoce lenguaje, salvo por sonidos sibilantes producidos con vapor a alta presión que emerge de ciertas cavidades en sus cabezas.

Rodeando cada volcán a la vista en la isla, es posible ver elementales de fuego alimentarse de la locura escaldada de Sorrgalk. Así como nacen a partir de las llamas de elementales mayores, mueren al cabo de minutos, sin antes dejar su descendencia. Un ciclo de vida y muerte tan rápido como interesante de observar.




Desde las altas esferas de Fédregahl ya se están realizando planes para encontrar una manera de entrar en la isla y conocer mejor sus secretos, pero dicho proyecto está aparentemente lejos de concretarse, pues el gran imperio tiene otros eventos apremiantes de los que preocuparse. La guerra contra los Nagashyr parece haber alcanzado un punto muerto en las colinas de Idsvarn, pero sigue consumiendo gran cantidad de recursos, tanto materiales como en soldadesca. Al parecer, los Nagashyr tienen dificultades para camuflarse con las ruinas de Korjää, lo que permite a los soldados kalevalenses luchar abiertamente con ellos, aunque sus oleadas son interminables. Pero eso es otra historia.

Nadie sabe qué secretos tendrá enterrados esta enigmática isla. ¿Será posible entrar en ella? ¿Algún día conoceremos más sobre sus curiosos habitantes?



Comentario del autor: Me pongo a tope con un aporte sobre una región geográfica dominada por el fuego. Se desconoce el nombre de estas figuras humanoides, inspiradas en los jötuns, los golems y los treants en diversos grados de variabilidad, pero pronto quizá lo sepamos. Tanto Sûrte como Sinmäramen son topónimos inspirados en Surt y Sinmara, regentes del Muspelheim, donde viven los gigantes de fuego en la mitología nórdica. Es bueno repasar un poco la historia, pero no quise ahondar tanto en ellos, sino que fuera un aporte más bien geográfico.

Aporte de Heimdal, de Fantasitura

sábado, 6 de enero de 2018

De los mercenarios (parte 1)



(…) Y llegaron hombres desde las tierras del Quirim, desde sus costas escabrosas pobladas de cormoranes de afilados dientes y oasis con palmeras cargadas de dátiles. No eran hombres de raza negra, como uno esperaría tratándose del Quirim, sino hombres de tez morena, sin la piel pálida de los habitantes del norte, o en palabras de Zizifhe, hombres “un par de veranos más oscuros que un kapparime.”

Primero llegaron los jabalineros, pueblo emparentado con los Jinetes de la Serpiente, hombres de talla pequeña y con caballos igualmente pequeños, pero resistentes. Su táctica favorita era asaetear a sus enemigos con las jabalinas, y luego huir, y después regresar para arrojarles más proyectiles.  No usaban armadura alguna y eran inútiles en combate cuerpo a cuerpo contra caballería pesada o infantería, pero eficaces a la hora de perseguir a las tropas que huían y así aumentar el número de bajas. Solo vinieron unos doscientos con el doble de caballos, pero con promesas de que más llegarían a fines del próximo mes.

[Image: batalla-de-cannas-carga-de-los-numidas.png]

Luego estaban los honderos de Kasgjosh, unos cuatrocientos, quienes llegaron con su peculiar dios, llamado Kammu el No-nato, un repulsivo feto momificado guardado en una urna de jade con asas de plata. Según ellos era el hijo de un dios y una mortal, abortado por las intrigas de un demonio.

Ellos querían como pago, además de oro, mujeres, porque en sus áridas costas escaseaban las esposas.

Cesarius hizo algunas vagas promesas al respecto, pero la verdad es que no veía mucha utilidad en una honda, él prefería arqueros y ballesteros, pero ellos pronto le demostraron lo equivocado que estaba. Habían sorprendido a uno de los suyos robando a sus compañeros y decidieron castigarlo en público, sirviendo además como advertencia a cualquier otro que se viera tentado por la codicia.

Lo amarraron a un árbol a orillas del rio y a diez pasos de él tres tiradores empezaron a girar sus hondas. Usaban bolas de plomo como proyectiles, todas del mismo tamaño y peso, aunque en caso de necesidad cualquier piedra recogida del suelo serviría. Una de las bolas dio contra la rodilla del ladrón y la rompió haciendo saltar la sangre, piel y astillas de hueso.

—Veo que vuestras bolas son en verdad peligrosas —le comentó Cesarius al líder de los honderos, un viejo gordo y feo llamado Mukmuk Caraplana— Por cierto, vaya manera más eficiente de mantener la disciplina.

Mukmuk le sonrió, revelando que le faltaban casi todos los dientes, también le faltaba la nariz o casi, ya que la tenía terriblemente aplastada, quizás recibiera algún mazazo años atrás, o un hondazo.

—A este lo sorprendimos robando por tercera vez, los dioses aman el perdón, pero quien abusa de ese perdón y no aprende, se burla de los propios dioses… Ahora aprenderá la lección.

Sin duda la había aprendido, sus gritos eran aterradores, dolía el escucharlo, y no solo en los oídos. Los proyectiles seguían llegando, rompiendo costillas, volando dientes y dejando marcas amoratadas en la piel. Cesarius se enteró de que muchas de esas bolas de plomo tenían talladas, en la vieja escritura cuneiforme del Quirim, frases irónicas como “idiota”, “me lo merezco”, ”cornudo” y similares, que quedaban marcadas en la piel, agregando humillación al dolor y la muerte.

El espectáculo terminó cuando una bola dio en la frente del condenado con un crujido escalofriante. Cesarius se imagino que ese último proyectil tenia grabada la palabra “muérete” en el.



Aporte de Haradrim de Fantasitura (o sea yo)

viernes, 22 de diciembre de 2017

Capítulo 7: Perdidos en el Océano: La Ciudad Escondida de Shariiur




Extracto de "La Magna Diversidad", del historiador e inventor Dagobertus Skallafade



Luego de las devastadoras consecuencias que generó el Cisma de Nankar y que terminó con la destrucción de su ciudad hace casi un milenio y la cuasi-extinción de los Shariitas (véase el relato Fabricando Dioses, de Kirlian Suuk, hechicero emérito del Imperio de Fédregahl para más información sobre este evento), pareciera que esta raza viviría sus últimos días sobre Ihbn cargando la amargura de experimentos fallidos e innovaciones malditas. Siendo una raza muy creativa y tecnológicamente avanzada, habían colaborado enormemente en el desarrollo de muchas técnicas de forja, construcción e incluso los impresionantes Flamígeros, estructuras con forma de acordeón con aspecto de arietes, que escupían lenguas de fuego daónico que podían arder incluso sobre el agua. Pero los eventos del Cisma de Nankar, cuando crearon a sus Servidores Fríos, una amalgama de magia y golems de acero que les permitía dotarlos de consciencia y pensamiento propio para ayudarles en sus labores civiles y militares, y que se rebelaron contra sus creadores pocos años después, los relegaron a una posición temida y evitada por el resto de los habitantes del mundo. Aunque todos los Servidores Fríos fueron destruidos a un horrendo costo en vidas y recursos (incluyendo la corta intervención de un grupo de Ángeles, que consideraba a estos autómatas como "no pertenecientes a este plano de la vida"), los Shariitas quedaron reducidos a solo un puñado de decenas, y sin sus ciudades y con sus recursos agotados, parecería que pronto morirían, con su huella borrada de la existencia.

Sin embargo, uno de los Pensadores, de nombre Conrad Lasth, dirigió hacia los Shariitas sobrevivientes a una región del océano donde, según afirmaba, "habitaba el portador de nuestra última esperanza". Era una región oceánica peligrosa, denominada Íldrunedr, que era evitada por todos los mercantes, piratas y almirantes pues hay un remolino eterno que, según cuentan las leyendas, lleva directo a las fauces de un gran behemoth cuyo estómago se extiende por kilómetros y de donde ni siquiera las almas pueden escapar. Conrad decía que, en lugar de eso, allí se encontraba la Puerta de Ewlied, un Titán, precisamente el de la creatividad y el raciocinio. Guió a su agónica raza hacia el remolino, y empleando un extraño dispositivo cristalino que amplificaba su voluntad, pidió a Ewlied que salvara a su raza de la extinción. De alguna manera, Ewlied respondió, mientras su nave era engullida por el remolino.

Los Shariitas encallaron en una caverna, debajo del océano, pero bajo cierta clase de realidad alterna, desde donde podían salir empleando Puertas Ewliedanas, construcciones presuntamente hechas por el mismo titán. En este extraño lugar dispar de la realidad, fue donde los Shariitas se asentaron, y continuaron desarrollándose, alejándose de todas aquellas razas que les temían y a su vez, teniendo suficiente espacio para expandirse y seguir creando nuevas tecnologías. Su mayor logro fue, sin embargo, lograr controlar la magia Ewlidiana con su propia tecnología, pudiendo crear más Puertas Ewliedanas en diferentes lugares de Ihbn, pudiendo abarcar virtualmente cualquier lugar en instantes. Además, estas puertas tenían la ventaja de que solo los Shariitas podrían atravesarlas, salvándose también de invasiones de razas beligerantes (como los anélidos K'rflaad, los Gháam o los Exiliados).

Con el paso de los años, Conrad moriría en su sueño, y un nuevo Pensador sería requerido para ocupar su lugar como líder de los Shariitas. Desgraciadamente, el infame Ethmaror arrebataría el puesto, y con él, cambiaría los ideales Shariitas para siempre. Reinstigaría la creación de Servidores Fríos, pero ahora contando con la magia Ewliedana, donde se aseguraría que no volviera a ocurrir otro evento como el Cisma. Estos nuevos Servidores Fríos estarían a cargo de casi todas las tareas mundanas de los Shariitas, y esto les dio tiempo libre para investigar y perfeccionar aún más su dominio de la magia y la tecnología. Sin embargo, también les convirtió en seres farisaicos y hedonistas, que solo se preocupaban de seguir sus deseos, y perdieron toda forma de respeto y ética por la vida y por las demás razas. Ethmaror, con un recelo ante las razas que los veían casi como parias, incitó este odio a toda su estirpe, y pronto, los Shariitas pasarían de ser una poderosa civilización creadora y próspera a un culto egoísta y amargado, que solo se preocupaba de sí mismos, sin importarles si eso implicaba destruir a otros.



Uno de sus Servidores Fríos


Su gran ciudad sub-oceánica, Shariiur, pronto necesitaría recursos para sostener a sus ya miles de habitantes. El único inconveniente que suponía vivir en un lugar apartado del resto de la realidad es que no podían explotar recursos naturales necesarios, ya que no podían permanecer descentralizados, y ninguna raza querría comerciar con ellos, mucho menos luego del ascenso de Ethmaror a Pensador, por lo que deben recurrir al pillaje, el saqueo y el robo, incursionando en otros reinos para robar todo lo que fuera necesario para su subsistencia. Aunque el odio instigado por Ethmaror era injustificado y no todos los Shariitas lo compartían de igual forma, ya habían asumido que lo único que importaba era su supervivencia, aun si eso suponía el sufrimiento de otros. Por estas dos causas, los Shariitas se ganaron una reputación mucho peor que la que ya tenían, e hicieron enemigos a donde quiera que fueron.

Pronto, esta raza, forjada desde la desesperación, y nutrida por la misantropía y el egoísmo, haría a uno de sus más poderosos enemigos, cuando 71 años después del ascenso de Ethmaror, construyeron una Puerta Ewliedana sobre la Ciudad Flotante. Los poderosos guerreros residentes de ese sagrado lugar no pudieron destruir la Puerta, su innatural magia desconocida para el resto del mundo, y los Shariitas emergieron para robar sus preciados Cristales de J'nowna, necesarios para expandir sus activos en su ciudad escondida. El mismo Ethmaror encabezó la escaramuza, y fue severamente herido, a duras penas regresando a Shariiur, con solo su cabeza y su torso desgarrados. Fue entonces cuando decidió que aplicaría el procedimiento de reanimación de Servidores Fríos en sí mismo, para preservar su vida. De esta forma, Ethmaror soslayó a la muerte, y desde entonces siempre que es herido en combate, reemplaza más y más de su cuerpo con roca mineral animada y magia corriendo por sus venas.

Lo único que es capaz de destruir una Puerta Ewliedana es un golpe psíquico concentrado, y la Hermandad Psíquica de Lumenac ha destruido varias de estas en los sectores septentrionales del Imperio Humano de Qhai-Liaden. Sin embargo, no es de mucha utilidad, cuando por cada puerta destruida, los Shariitas construyen dos más. A día de hoy, siguen siendo la raza incursora más prolífica de Ihbn, y pese a su mala reputación entre las civilizaciones, su tecnología combinada con magia es increíblemente valiosa, razón por la que no se les ha intentado exterminar, aunque de momento no exista forma conocida de entrar en su Ciudad Escondida. Por ahora, las demás razas tendrán que aguantar contra estas tormentas esporádicas de resquemor y nihilismo, pues cada vez que una civilización ceda ante sus saqueos, volverán, más fuertes y más numerosos.





Comentario del autor:
Aquí un intento de crear a lo que yo denomino una "raza molesta". No son caóticos ni malignos, simplemente tienen una "moral" muy distinta a la del resto de las razas, y eso es lo que he intentado describir. Algo así como los Gháam pero en lugar de bestias, que sean seres racionales. Son tecnológicamente avanzados, pero poco se sabe de su tecnología y tecno-magia, pues no la comparten con nadie, y solo se sabe lo que se ha deducido de piezas capturadas de su tecnología. Los imagino como bandidos steampunk, pero un steampunk arcaico y consistente con el mundo. Lo de tener la ciudad en un lugar extradimensional es simplemente una forma de que no se puedan deshacer de ellos así como así, sino tener que soportarlos hasta que descubran como irrumpir en sus dominios.

Aporte de Heimdal

Novedades: ¡Hurra! ¡Tenemos nuestra propia Wiki! (o algo así por el estilo)

Pues eso, cree una wiki para este proyecto para subir los trabajos ya creados y dar mas facilidades a los posibles interesados en part...